¿A partir de qué edad y por qué es recomendable hacerse citologías?

¿Cuál es la edad ideal para hacerse citologías? ¿Es mejor hacerlo tras comenzar las relaciones sexuales? ¿Cómo se hacen? Estas son algunas de las dudas más frecuentes entre las mujeres, y hoy quiero ayudarte a resolverlas.

¿Qué es y para qué sirve una citología?

Es un sencillo examen en el que se toma una muestra de tejido del cuello del útero mediante un espéculo y con la ayuda de un cepillo para realizar un barrido en la parte interna.

Los especialistas en ginecología realizamos esta prueba porque está indicada para detectar lesiones previas al cáncer de cuello de útero o el propio cáncer. En ambos casos, la causa es la presencia del virus del papiloma humano.

No tienes que preocuparte por ella, ya que es totalmente indolora y no precisa anestesia. Sin embargo, puede ser algo incómoda, por lo que procura relajarte para reducir esa sensación. Se realiza en la propia consulta y la detección de la presencia de dicho virus se detecta durante la exploración.

Para poderla llevar a cabo, es necesario no estar con la menstruación. Se debe esperar entre 4 y 5 días desde el último día del período para hacerla. Si utilizas anticonceptivos, cremas vaginales, espermicidas o cualquier otro tipo de fármaco, has de comentarlo con tu especialista. Además, es importante realizar las citologías sin relaciones sexuales previas, por lo que deberás evitarlas al menos un par de días antes.

Si las pruebas salieran positivas, tu ginecólogo puede recomendarte la realización de una biopsia del cuello para confirmar su diagnóstico.

¿Cada cuánto se puede hacer citologías y a qué edad?

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia nos indica cada cuánto se puede hacer citologías. Esto puede ser a partir de los 25 años o tras 3 años del inicio de las relaciones sexuales. Por eso, si se inician las relaciones, por ejemplo, a los 15 años, es necesario realizarse una antes de los 25.

La periodicidad puede ser de forma anual y, si los resultados son negativos, se podrían espaciar entre 3 y 5 años. Asimismo, a partir de los 65 años, si los resultados anteriores han sido negativos, no será necesario seguir realizándolas.

En cambio, en pacientes inmunodeprimidas es conveniente realizarlas desde los 21 años, puesto que el VPH o Virus del Papiloma Humano puede afectarles más.

Por otro lado, es conveniente realizar pruebas anuales en los siguientes casos:

  • Citologías previas positivas.
  • Vida sexual muy activa.
  • Verrugas genitales como consecuencia del VPH.
  • Mujeres con antecedentes de padecer enfermedades de transmisión sexual.

¿Por qué se realizan las citologías tras comenzar las relaciones sexuales?

El objetivo de esta prueba es detectar lesiones precancerosas, muchas de las cuales desaparecen de manera espontánea. Esto quiere decir que tan solo es necesario llevar un control.

Por ello, el motivo por el que se recomienda realizar este examen al iniciar las relaciones sexuales y no hacerlo en quienes no las hayan tenido está relacionado con la transmisión del virus. Algunos cánceres se asocian a una infección previa del VPH y a su posterior transmisión debido a las relaciones sexuales. Por tanto, aunque las relaciones no son el origen de esta problemática, sí pueden fomentar su propagación.

¿Qué tipo de riesgos se pueden evitar con la realización de esta prueba?

Un estudio citológico permite identificar a tiempo 5 tipos diferentes de enfermedades que pueden afectar a los órganos genitales femeninos:

  1. Herpes.
  2. Candidiasis.
  3. Vaginosis bacteriana.
  4. Cáncer de cuello de útero.
  5. Virus del Papiloma Humano.

En definitiva, es importante que al alcanzar la edad ideal para hacerse citologías acudas de manera periódica a tu clínica ginecológica de confianza. Gracias a ellas se puede identificar un problema en sus primeros estadios. Coge tu cita y no dejes pasar tu revisión anual.